HISTORIA

La Confraternidad Evangélica de México: CONEMEX, surgió a la vida nacional en mayo de 1982, un mes después de que la Confraternidad Evangélica Latinoamericana: CONELA, surgiera en Panamá. Ambas con la participación de los mismos delegados mexicanos y con una palpable señal de la unidad que reina en México y en el Continente.

CONEMEX, desde luego existía ya como Entidad. Llevando los nombres de Comisión Nacional de Denominaciones y Organizaciones Evangélicas (pensando en la unidad de todos los sectores) y : Comisión Nacional de Ejecutivos Denominacionales. Siempre con la agradable experiencia de contar con el apoyo de la mayoría de las  principales denominaciones y agencias de servicio cristiano, con cuya fuerza organizó diversos eventos de trascendencia nacional.

Fiel al propósito fundamental para lo cual fue creada, CONEMEX ha realizado durante estos años de pródiga existencia, actividades propiciadoras de las unidad espiritual: Retiros pastorales, Congresos de Evangelismo, Escuelas de Ministerio, Reuniones continuas de Directivos  y Seminarios de Orientación en derecho Constitucional, con integrantes de por los menos 66 denominaciones y Entidades de Servicio.

El Señor en su bondad y como innegable prueba de su respaldo, ha enriquecido a CONEMEX dotándolo de hombres y mujeres idóneos para cada uno de sus eventos. Hermanos fieles que aman el Cuerpo de Cristo y anhelan con todo el ser, la extensión de Su Reino en la amada Patria Mexicana.

Los estatutos de CONEMEX, es su servicio al pueblo del Señor – pastores y laicos – , precisan su filosofía y doctrina, le dan dimensión nacional y hacen realidad su lema: En lo esencial unidad, en lo no esencial, libertad pero en todo amor….

Recopilación histórica:
Pbro. Teófilo Aguillón T.
Ex-presidente
marzo 1985

 

Actividades Memorables de CONEMEX

Retiro Pastoral 1988

El Señor con su bondad y como innegable prueba de su respaldo, ha enriquecido a CONEMEX dotándolo de hombres y mujeres idóneos para cada uno de sus eventos. Hermanos fieles que aman el Cuerpo de Cristo y anhelan con todo el ser, la extensión de su Reino en la amada Patria Mexicana.

Guillermo Fuentes, Teofilo Aguillón, Juan Isais, Vidal Valencia, Marcelino Ortiz, David Enríquez, Abraham Álvarez, Abdías Pérez Landin y Alfonso de los Reyes.

Estos nombres hoy en día pueden ser no muy reconocidos, pero lo cierto es que son hombres que Dios usó para instituir mucho de lo que hoy disfrutamos como cristianos.

He aquí la historia de una de las instituciones que Dios levantó para ser pilar y fuerza para los caminos a los que Dios llevaría a su Iglesia en México a través de los tiempos, y aún para los caminos que faltan por recorrer.

Los inicios de La Confraternidad Nacional Evangélica de México (CONEMEX) en donde se constituye como un organismo propio datan del año de 1981 en la ciudad de Panamá. Pero como todas las cosas, CONEMEX también recorrió un largo camino antes de ser lo que hoy conocemos. Las bases de esta institución surgen cuando algunos líderes de diferentes denominaciones buscaban invitar al Dr. Billy Graham para organizar una cruzada en México, así que para hacer una invitación formal (tal como era el requerimiento de la Billy Graham Evangelistic Association, Asociación Evangelistica Billy Graham) se levanta un grupo de personas a las que se les designa como:  “Comisión Nacional de Ejecutivos Denominacionales”. Este grupo, en su afán de trascender denominaciones, fue conformado por ministros de los diversos grupos históricos evangélicos tales como: presbiterianos, bautistas, metodistas, nazarenos, así como Asambleas de Dios, Iglesia de Dios del Evangelio Completo, y las diferentes expresiones de grupos pentescosteses e independientes.

Más allá de sólo la invitación a este evangelista y la organización misma del evento, este grupo de ministros se dedicaron a dar los primeros pasos para abrir las puertas a la representatividad del pueblo evangélico ante las autoridades federales, estatales, municipales y frente a las mismas denominaciones.

Reunión CONELA 1982

En el mes de abril del año de 1982 se llevó a cabo una reunión de la Confraternidad Evangélica Latinoamericana (CONELA) y con el fin de establecer su postura ante la teología de la liberación que comenzaba a tomar auge en ese tiempo, se decidió que la mejor manera de hacerlo era crear organizaciones por territorios en el área de Latinoamérica. Dado que México es un territorio extenso e importante en varios aspectos, se decidió que se le designara una región. Así fue como, junto a una piscina, el hermano Guillermo Fuentes, Teofilo Aguillón, Juan Isais, Vidal Valencia, David Enríquez, Abraham Álvarez, Marcelino Ortiz, entre otros, decidieron el nombre que se le daría a esta nueva región, se llamaría Confraternidad Nacional Evangélica de México (CONEMEX).

Debido a que este organismo fue considerado una filial de CONELA, el nombre nace bajo la misma línea sólo que adecuándolo a México. Y así como el nombre, también guía de pensamiento e ideales de CONEMEX tienen mucho parecido y bases con las formas bajo las que se regía CONELA es decir el “Pacto de Lausana”.

Obviamente el hablar de un país específico trae por si mismo cualidades especiales de esa región, y México no fue la excepción.

El perfil bajo el cual se rige CONEMEX tiene su fundamento en aspectos específicos que se relacionan con problemas que se enfrentaban entonces y que se volvieron obstáculos a vencer para este organismo. Tal línea de regulación desea otorgar protección a la pureza de la doctrina, mantener la soberanía e igualdad dentro del mismo organismo, tener una representatividad evangélica en cuestiones sociales dentro del país, mantener la unidad del pueblo evangélico respetando cada liderazgo y denominación, entre otras.

De esta manera, encontramos entonces cuál es el propósito de esta organización. CONEMEX desde sus inicios ha buscado que el pueblo evangélico tenga una presencia importante dentro del medio social, político y religioso. Se ha procurado, durante todo estos años, mantener la fraternidad de la Iglesia Evangélica de México a pesar de diversos obstáculos que se han presentado. Y ha sido trabajo de quienes han contribuido a lo largo de este tiempo, darle la importancia y respeto que hoy en día esta organización posee.

Como todo trabajo emprendido, CONEMEX también ha tenido obstáculos que se han encontrado en el camino de alcanzar las metas propuestas. La mayor parte de estos obstáculos han provenido de fuentes externas, como el gobierno, podemos escuchar muchas anécdotas de cómo Dios abrió camino a través de hombres que dependían tanto de su fe porque era la única avenida que estaba abierta para poder lograr las metas que se proponían.

Hoy en día la Iglesia logra disfrutar de beneficios políticamente reconocidos y podemos recoger el fruto de aquellos hombres que abrieron la brecha con fe, esfuerzo y trabajo, en un trato cordial y de testimonio frente a las autoridades gubernamentales.

Pero los obstáculos no solamente fueron externos. Dentro de las instituciones, denominaciones y organizaciones cristianas CONEMEX ha tenido que demostrar que se mantiene, aún hoy en día, como un organismo autónomo, que no depende de una o de otra institución u organismo sino que como el cuerpo de Cristo busca “en lo esencial, unidad… en lo no esencial, libertad, pero en todo, amor”. Y aunque gente se ha levantado para terminar con esta obra, Dios ha permitido que hasta el día de hoy, y cobrando más fuerza, CONEMEX persista.

Así es que, gracias a Dios, aún a pesar de todos los obstáculos que se han enfrentado, esta organización ha podido cumplir sus metas. Dentro de ellas cabe resaltar que la más importante ha sido la representatividad que se ha logrado frente a las autoridades gubernamentales. “Al día de hoy, llegar delante del gobierno en nombre de CONEMEX tiene peso” – cita el hermano David Enríquez.

(Foto: Encuentro Subsecretaria de Migración y asuntos religiosos 2008)

 

Cuando se escuchan anécdotas de cómo no era permitido hacer reuniones al aire libre profesando la fe cristiana, es increíble que podemos hoy en día ver hacia atrás en la historia de CONEMEX y encontrar eventos tan importantes como la cruzada organizada con Billy Graham en la década de los 70s, cruzadas con ministerios tan importantes como: Morris Cerullo, Paul Yong Chou, etc. Y como prueba de su buena voluntad, se han hecho esfuerzos conjuntos con diferentes denominaciones y organizaciones paraeclesiásticas para lograr eventos con gente como Rick Warren, eventos con Visión Mundial, jugar un papel importante en proyectos como: Mi Esperanza, de la Asociación Evangelística Billy Graham, Congreso Iberoamericano de Liderazgo, de la Asociación Evangelística Luis Palau, etc.

(Foto: 1er encuentro Lic Paulo Tort 2009)

De esta manera podemos ver como aún dentro de todos los obstáculos, Dios ha permitido que CONEMEX sea muchas veces un punto de reunión en donde convergen diferentes expresiones doctrinales, diferentes ideologías, diferentes personalidades, pero en donde también converge el deseo de servir a Dios, servir a la Iglesia Evangélica y servir unos a otros.

En lo esencial, unidad, en lo no esencial, libertad, pero en todo, amor, es el lema de CONEMEX, es por esto que esta organización es tan importante actualmente para la Iglesia Evangélica en México y aún en otros Países. Una de sus características más especiales ha sido buscar, a través de esfuerzos de trabajo, mantener la unidad del cuerpo de Cristo en México. Esto ha resultado en beneficio para muchos y en crecimiento para otros. Como aún hoy en día algunos de los hombres fundadores expresan, CONEMEX les ha traído siempre un sentimiento de unidad, compañerismo con otros ministros y sobre todas las cosas, saber que más allá de denominaciones, ideales, pensamientos somos uno solo en el Señor.

(Foto: Congreso Iberoamericano de Liderazgo 2007)

Fuente:
Historia de CONEMEX
Archivo Conemex